La renta variable son las acciones y los CEDEARs: instrumentos cuyo rendimiento no está pactado de antemano y depende del precio de mercado del activo.
Se llama renta variable a los instrumentos cuyo retorno no está fijado ni ajusta por una variable conocida, sino que depende de cómo se mueva el precio del activo en el mercado. Las acciones y los CEDEARs son los ejemplos clásicos.
A diferencia de la renta fija (bonos, letras), acá no hay un cupón ni un capital garantizado: la ganancia viene de la suba del precio y, en algunos casos, de los dividendos. El riesgo y el potencial de retorno son mayores.
Los CEDEARs, en particular, son certificados que representan acciones de empresas del exterior (como Apple o Tesla) y permiten invertir en ellas desde la Argentina y en pesos.
Ejemplo
Una acción de un banco o un CEDEAR de una tecnológica son renta variable: su valor sube o baja con el mercado, sin rendimiento asegurado.